Miércoles, 01 Marzo 2017 10:27

Ecos del segundo debate de los candidatos a la designación del rector en Unicauca Destacado

 

Mario Delgado
Profesor titular
Universidad del Cauca

Asistí por primera vez al Claustro de la Universidad del Cauca para escuchar las propuestas de los ocho candidatos a la designación del Rector por el Consejo Superior. Todos sabemos que no se elige Rector en la Universidad sino que lo designa el máximo cuerpo colegiado en una restricción de la autonomía universitaria que se impone a los estamentos como si se tratara con menores de edad que no tienen capacidad de decidir. El próximo año se conmemora el centenario del Manifiesto de Córdoba (1918); recordemos que fue el movimiento universitario pionero en Latinoamérica para exigir la facultad de autodeterminarse. Aún ahora estamos lejos de las peticiones de ese movimiento estudiantil.


Es muy fácil llenar el auditorio de frases sobre el deber ser de la Universidad que fue el denominador común de la mayoría de las intervenciones de los candidatos. Pero hay que tener en cuenta que los contenidos de los programas pueden ser retórica y buenas intenciones, y algunas veces malas disfrazadas de buenas, si solo se siguen las políticas de Educación Superior del gobierno que apuntan de una manera soterrada a reformar la Ley 30 y considerar la educación como una mercancía más. Estas políticas conducen a la privatización de la Universidad. Ser Pilo Paga es, por ejemplo, una aplicación a la educación superior del modelo de la Ley 100 de la salud; en este caso se continúa con el subsidio a la oferta, con la característica de que los dineros públicos se van preferentemente a las Instituciones de educación superior privadas.


Las frases retóricas apuntaron a respetar y modificar los periodos sabáticos de los profesores y la renovación generacional de la planta docente. ¿ Porqué en los cinco años de la administración Castrillón, sólo se hicieron convocatorias parciales y pequeñas para proveer cargos de planta sin planificación evidente y se atacaron los derechos de los profesores por la Resolución 802?.


Retórica y autoalabanzas, mea culpa sobre la resolución mencionada,  propuestas sobre estudios serios para modificarla y para minimizar el esquema privatizador de regionalización: ¿Porqué no se pensaron estos cambios en ese quinquenio?. Ideas abstractas del deber ser que suenan bien y parecen políticamente correctas, pero que pueden esconder intereses concretos de continuar con las políticas privatizadoras y burocratizadoras del Rector Castrillón, que llevan consigo un mayor constreñimiento en la  labor académica de los profesores.


No basta tampoco aceptar a regañadientes que la Educación Superior es un derecho y que la Universidad busque como fin principal el conocimiento a secas. ¿Para qué es ese conocimiento? ¿ Para quién? El conocimiento académico no es neutral ni alejado del contexto social. ¿Nos vamos a regir solamente por los dictados de Colciencias? Esta entidad  parece olvidar que los productos que se generan en las universidades de las regiones también son pertinentes.


La paz fue el pivote de varias de las intervenciones, pero el proceso de paz en Colombia para que verdaderamente cambie la situación de inequidad y exclusión, debe ser transformador. Hay enemigos evidentes, ya no agazapados, de la paz que en el Cauca que han cobrado la vida de varios lideres sociales asesinados. ¿Cómo se involucrará la Universidad del Cauca en este momento crucial para el país? No hay duda que el Rector que se designe en el Consejo Superior representa los poderes locales del Departamento, por lo tanto es pertinente también preguntar a esos poderes por sus intereses en la universidad en este contexto de implementación de los acuerdos entre el Gobierno y las Farc. Si la Universidad sólo representa para ellos un fortín burocrático donde el presupuesto destinado a la inversión, abre el apetito de la corrupción y de la burocratización deshumanizada, la universidad declinará y se transformará en un gran centro de gestión como lo propone otro de los candidatos en una manera ya no tan escondida de hacer su apuesta por la privatización universitaria.

Por último, gracias a que el formato del claustro se cambió a preguntas abiertas, se levantaron voces como hace mucho tiempo no se hacía entre los profesores y estudiantes de la Universidad, cuestionando la falta de participación de la administración Castrillón – Velásquez y la designación del representante del presidente Santos en el Consejo Superior a un exponente de la vieja y anacrónica política regional. Según La Silla Vacía, la jugada política del presidente al delegar a Iragorri Hormaza como su delegado, inclina la balanza de la rectoría hacia el vicerrector y candidato Velásquez. Otro asunto crucial que se trató en el claustro, es la solicitud para que el representante de las directivas académicas ante el Consejo Superior, profesor Roberto Rodriguez, realice una consulta entre sus representados para decidir su voto cuando se designe rector el próximo 4 de abril de 2017.


Dejando de lado los “mercaderes y dictadores” en las palabras del profesor Guillermo Pérez, son importantes estos espacios para dar un aire de debate y oxigenar el acontecer universitario y combatir la anomia entre los estamentos que facilita que las directivas “hagan lo que quieran”.

Movilizarse en estos momentos por retomar la Universidad del Cauca como un proyecto público en la educación superior, es preservar el Alma Mater como un motor de transformación para el Departamento del Cauca.

Modificado por última vez en Jueves, 09 Marzo 2017 06:42