Jueves, 20 Octubre 2016 15:29

Nuevo rector en Unicauca

Guillermo Perez Guillermo Perez

Guillermo Pérez LaRotta
Profesor Departamento de Filosofía
Universidad del Cauca

Como es costumbre en la Universidad del Cauca, cuando se aproxima la elección de nuevo Rector surgen charlas en los corredores acerca de los candidatos. Se dice, haciendo cábalas, que fulano es una ficha de tal político, o que mengano representa la continuidad de la actual administración, o que la otra no tiene ningún chance porque carece de padrinos políticos. Casi nunca las directivas convocan formalmente espacios universitarios de discusión para tan importante evento. Alguna vez han llamado los honorables del Consejo Superior a la comunidad universitaria para que escuchemos las propuestas de los candidatos, y hagamos preguntas escritas en papelitos a los candidatos, como un ejercicio de “diálogo” que es básicamente una pose democrática. Ahora ronda la versión de que el señor Juan Diego Castrillón tramita una propuesta para que los estamentos elijan bajo cierto mecanismo, posibles candidatos, de modo que finalmente los elegidos con mayor votación, integren una terna donde naturalmente habría un candidato del Consejo Superior. Como todo viene de las charlas informales, no tengo una información más precisa sobre la propuesta. Pero un mecanismo de esa naturaleza, es una simple forma de aparentar democracia otorgando más legitimidad al Consejo Superior. Y hasta el momento no hay ningún acuerdo de esa corporación que reglamente tal posibilidad.

Propongo una reflexión que en otras ocasiones he realizado: lo público es unos de los bienes más preciados que tenemos como sociedad. Y ello incluso frente a inveteradas pestes, como lo son el clientelismo y la corrupción. Pues ocurre que desde una antigua tradición lo público existe como un espacio para que los intereses privados y las clientelas se lucren de la administración pública a través de diversas formas que sería muy trabajoso enumerar y clasificar. Ese mal es gravísimo, por cuanto le quita legitimidad a lo público, lo mancilla, y entonces agranda el espacio –en todo caso hipócrita- para argumentar ideológicamente a favor de lo privado como forma de gestión muy eficiente, a pesar de que casi siempre los intereses privados están interviniendo por debajo de la mesa en el juego de lo público.

En mi concepto, que aparece naturalmente como un deber ser, lo público debería tener cada vez algún avance efectivo, una auténtica oportunidad de gestión interesada verdaderamente en el todo de la sociedad, en la equidad, sobre todo en el tema de la educación, definitivo para germinar realmente una igualdad de oportunidades. Y ello entendido desde una convivencia sana con los derechos de la libre empresa y la propiedad privada consagrados en nuestra constitución política. Traigo a cuento estas reflexiones porque desde hace mucho tiempo asistimos –y muchos, calladamente- a ese espectáculo indigno de que al Rector de la Universidad del Cauca lo eligen los políticos, los gremios, y los ministros de Bogotá. Y luego de que logran su cometido, entonces empiezan a recibir los beneficios del favor que le hicieron al señor que eligieron. Imaginen ustedes lo que debieron cobrar los miembros del Consejo Superior por aumentarle –con sueldo incluido- el período de dirección al señor Castrillón. Eso no pudo ser gratis. Esa es la gran perversión. Pero a algunos les parece de lo más normal el juego clientelista, incluso en estos tiempos en que desde las conversaciones en La Habana se fraguó –como parte de una utopía- un punto de participación política más amplia, para mejorar nuestra democracia. Y además de que la paz debería empezar por morigerar nuestros conflictos a partir de diálogos abiertos, amplios, participativos, y no a través de directrices autoritarias sobre la calidad y lo académico, como las que venimos soportando desde hace unos años.

La universidad pública, como un espacio de saber crítico que debería dar ejemplo a la sociedad, en el ejercicio de una discusión argumentativa y democrática, para regirse ella a partir de criterios académicos, sigue siendo por ahora una utopía. Invito a Aspu y al profesorado, en muchas ocasiones apático e individualista, invito al estudiantado que tantas lecciones combativas nos ha dado, a que hagamos una amplia convocatoria para debatir sobre la futura elección de Rector en el Alma Mater.

Tomado de: http://elliberal.co/index.php/opini%C3%B3n/1586-nuevo-rector-en-unicauca

Modificado por última vez en Jueves, 20 Octubre 2016 17:36