Miércoles, 05 Octubre 2016 03:21

Tras el No, el cese al fuego será hasta el 31 de octubre

 

Además de terminar el cese al fuego el 31 de octubre,  la ganancia del No en el plebiscito, tiene las siguientes consecuencias en las acciones que ya marchaban sobre los Acuerdos de La Habana

Cindy Morales, el TIempo, 3 de octubre de 2016

 

La negativa de los colombianos a refrendar los acuerdos de paz con las Farc para poner fin al conflicto no solo pone al país en una inseguridad jurídica sino que también frena algunos procesos –muchos de esos que ya se iniciaron- con la guerrilla e incluso congela recursos destinados al posconflicto. 

1. Concentración en zonas veredales

 
 

Dentro de los acuerdos se había establecido que tras el ‘Día D’, los guerrilleros se concentrarían en 28 puntos del país, conocidos como zonas veredales de transición, monitoreadas de manera permanente por una misión de Naciones Unidas, que sería la que coordinaría el mecanismo de verificación.

Con la victoria del ‘No’, esta parte del proceso queda congelado. Por ahora, la misión de verificación de la Organización de Naciones Unidas (ONU) continúa acompañando al proceso de paz –de hecho el secretario general de ese organismo, Ban Ki-moon, envió un emisario especial a La Habana para que esté presente en las próximas decisiones- y solo estará vigilando el cese del fuego y de hostilidades bilateral que ambas parte decidieron que se mantuviera.

 

Este es un gesto de buena voluntad de la ONU para evitar incidentes en esas zonas. 

2. Desarme de las Farc

Según el cronograma de desarme, las Farc también tendrían que entregar la información sobre su número de hombres, las caletas y municiones. Dicho proceso ya se había iniciado la semana pasada. El miércoles el general Javier Flórez, jefe de la subcomisión del Fin del Conflicto en La Habana, había revelado que, según el reporte de las Farc, esa guerrilla tiene 5.762 hombres en sus filas.

El fin de semana, la ONU verificó la detonación de 620 kilogramos de explosivos de ese grupo guerrillero en los llanos del Yarí, lugar donde se realizó la Décima y última conferencia guerrillera. Las Farc deberían entregar sus armas a la ONU en un proceso de tres etapas que concluiría 5 meses después de la firma de la paz.

3. La entrega de menores

El 15 de mayo de 2016 las Farc y el Gobierno llegaron al histórico acuerdo de sacar definitivamente a los niños de la guerra. El acuerdo entre el Gobierno y las Farc cita que “los menores de 14 años en ningún caso pueden ser declarados penalmente responsables”.

Se había acordado que las Farc entregarán la información de los menores entre 15 y 17 años que actualmente están en esa guerrilla y que serían los primeros en salir de los campamentos subversivos. La guerrilla se había comprometido a contribuir en la identificación de los menores.

Este proceso ya había dado sus primeros avances. El 10 de septiembre delegados del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) recibieron al primer grupo de menores que salieron de las Farc. Esta entrega también queda congelada.

4. Sustitución y erradicación de cultivos ilícitos

El punto sobre las drogas ilícitas en el país ya estaba empezando a andar con algunos programas de sustitución voluntaria de cultivos ilícitos. En Briceño, Antioquia, este proceso inició el 10 de julio como un plan piloto para lo que se iba a implementar en todo el país. 

Este programa necesita de recursos para el pago a las familias que participen en la erradicación manual de droga y reemplacen las matas de coca por otro tipo de cultivos. Al no tener aprobación del Congreso de las República este proceso podría quedar congelado.

5. Recursos del exterior

Aunque el Gobierno de Juan Manuel Sanos ha recibido el respaldo internacional de varios países, los dineros prometidos por organismos internacionales o, por ejemplo por Estados Unidos para el plan Paz Colombia, quedarán congelados hasta que se supera la incertidumbre política que dejó al país la victoria del No en el plebiscito.

Ese programa estadounidense incluye unos 450 millones de dólares que se gastarían en el 2017 en temas como desminado, desmovilización de combatientes y desarrollo alternativo en zonas de conflicto.

6. La justicia transicional y el Tribunal de paz

Otro punto que entró al congelador tiene que ver con la justicia transicional con la que serían juzgados los miembros de las Farc. Un Tribunal de paz, que estaría integrado por magistrados de las más altas calificaciones, sería el encargado de determinar las penas para los guerrillerosy asumiría todos los procesos por delitos cometidos en medio del conflicto entre los actores de la guerra: como subversivos, los terceros (civiles) y los agentes del Estado.

7. Transición al movimiento político

Tras la firma del Acuerdo Final y una vez terminado el proceso de dejación de las armas, las Farc registrarían formalmente ante el Consejo Nacional Electoral (CNE) la decisión de su transformación en partido o movimiento político. Sin aprobación de los colombianos, se frena la dejación de las armas y por tanto la participación de las Farc en la escena política.

El Gobierno destinaría los recursos necesarios para garantizar la integridad de dirigentes, hombres y mujeres, que participarían de la actividad política, según sus necesidades específicas, dice el acuerdo.

8. Leyes en el Congreso

Toda la maquinaria jurídica que se iba a mover para implementar los acuerdos, incorporarlos al bloque de constitucionalidad, aprobar los recursos para el posconflicto, entre otras, quedó detenida tras la negativa de los colombianos.

Aunque es cierto que el resultado del plebiscito solo era vinculante para el Presidente y no para el Congreso y las altas cortes, la promesa de Santos para que fuera el pueblo quien diera la última palabra sobre los acuerdos de paz, frenaron cualquier movida jurídica en el Congreso.