Martes, 07 Marzo 2017 17:39

Carta abierta de Aspu sobre posición del profesor Roberto Rodriguez Destacado

Popayán, 7 de marzo de 2017

La declaración del representante de las Directivas Académicas al Consejo Superior, profesor Roberto Rodríguez Fernández, publicada mediante comunicado con fecha del 06 de marzo de los corrientes, revela el comportamiento cínico de aquel que rechaza con descaro e impudicia la consulta como procedimiento democrático y ético que le confiere legitimidad a quien ha sido elegido democráticamente para representar un colectivo universitario en el Honorable Consejo Superior de la Universidad del Cauca.

Su deshonestidad queda manifiesta cuando, luego de haberse sometido al mecanismo democrático del voto de las Directivas Académicas (jefes de departamento, directores de institutos de posgrado y decanos), y verse favorecido en la consulta, solo reconoce como sujetos de su representación a aquellos que votaron por él, y no a la totalidad de los directivos universitarios que constituyen la esencia y el sentido de ser sujeto representante y le otorgan la dignidad de ser su vocero en el máximo órgano legislativo de nuestra Universidad pública.

Su declaraciones cínicamente antidemocráticas, pues la consulta al colectivo que él representa no solo es el único mecanismo que legitima su voto en la designación de rector, sino que es el mismo mecanismo con el que fue designado representante para ocupar uno de los nueve asientos en el Consejo Superior de la Universidad del Cauca. Un representante que afirma “no creer en la consulta a sus representados” que lo eligieron en la totalidad de quienes votaron por él, quienes votaron por su contendor y quienes no participaron en la consulta (de la misma manera que en Colombia se eligen presidentes con el 24% de la población total de votantes y con un 65% de abstención electoral, y no por ello el ganador es presidente exclusivo de quienes votaron por él), no solo expresa un profundo desacuerdo con el establecimiento legal de las instituciones democráticamente constituidas sino que, sobretodo, revela el ánimo de corrupción de quien es capaz de traicionar su dignidad, universitaria y ciudadana, sin escrúpulos para despreciar la dignidad de aquellos a quienes representa.

Hay que tener presente que no se trata de cualquier persona ni de cualquier vulgar politiquero arribista. Se trata de la máxima autoridad académica en la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas, el decano, el sujeto ejemplar, la máxima “dignidad” de la unidad académica que forma sujetos de conocimiento en la ley y el derecho para combatir las iniquidades, y sujetos políticos que construyen ciudadanía dentro de un Estado social de derecho.

El proceder deshonesto del decano Rodríguez tiene como antecedente el haberle suspendido el permiso sindical a su colega, la profesora Gloria Cecilia Arboleda, secretaria nacional del Sindicato de profesores, y fue un juez de la República quien tuteló dicha violación al derecho sindical, ordenando a la Universidad su restitución en el término de cuarenta y ocho horas. Por este hecho en el Ministerio de Trabajo cursa un proceso disciplinario al Alma Mater.

¿Será que los Administrativos Directivos, actuando en derecho, no pueden requerir a su representante el acto decoroso de consultarles en su totalidad, y no solo a sus pocos amigos, como pretende el profesor Rodríguez, una decisión de tanta trascendencia como es la designación del próximo rector de la Universidad del Cauca? Y, de reafirmarse en su impúdica posición, ¿no se le podría revocar la ya mancillada dignidad de representarles ante el Honorable Consejo Superior, antes de la designación de rector? Hay ocho candidatos al cargo de rector.

Bien podría el colectivo de Directivos convocar una asamblea para decidir su candidato a la designación de rector.

Junta directiva de ASPU, seccional Cauca


Retomar la Universidad del Cauca como un proyecto público

Modificado por última vez en Martes, 07 Marzo 2017 17:57